No alcohol, No tabaco!!!

descarga (4)Como bien sabéis, el embarazo es una época de la vida de la mujer en donde especialmente ha de cuidarse. No sólo por su bienestar físico y mental, si no porque tiene la responsabilidad de crear una nueva vida, un ser humano que depende completamente de su madre.

Pues bien, dicho esto, os hablaré largo y tendido de dos sustancias que, por ser legales,  por su aceptación social o por ignorar las repercusiones, las consumen un porcentaje importante de embarazadas. Me refiero al alcohol y al tabaco, tan extendidos en nuestro entorno.

Ambos se les considera prohibidos para una gestante por las Sabios Médicos (OMS, SEGO,…), sin embargo, las cifras epidemiológicas de su consumo son alarmantes. A continuación os describo las consecuencias, acción, características,…, de estas dos sustancias.

images (6)TABACO: para que os hagáis una idea el 40,8% de los consumidores de tabaco en España son mujeres, y por la tendencia de los últimos años, la Sociedad Europea de Cardiología asegura que en nuestro país esta cifra aumentará significativamente. Nos tendremos que poner las “pilas”.

- Las sustancias de las que más sabemos sus efectos sobre el embarazo son: nicotina, monóxido de carbono, cadmio y ácido cianhídrico. La más popular es la Nicotina, se metaboliza en el hígado y se elimina por la orina, pasa inmediatamente a través de la placenta y llega al bebé. El hígado fetal, es inmaduro por lo que le cuesta mucho, mucho metabolizar esta sustancia, por lo tanto los efectos en su cuerpecito duran más. Por otro lado, la nicotina también provoca que los vasos de la placenta se cierren significativamente, por ello el paso de sangre de madre a bebé, se vea comprometido, llegándole así menos oxígeno al feto, entre otras cosas.

- Los efectos del tabaco sobre el embarazo son bien sabidos, principalmente aumenta en aproximadamente un 30% la mortalidad perinatal por: retraso en el crecimiento fetal, hemorragias, rotura de bolsa amniótica, riesgo de pérdida de bienestar fetal,….

images (7)ALCOHOL: Me da la sensación que en nuestro entorno está más normalizado el que una embarazada beba una “cervecita” de vez en cuando, ¿no?.

- El alcohol afecta negativamente a nuestro bebé, sin embargo, no existe constancia de donde estaría el límite del “bien y del mal” en el consumo mínimo de alcohol, por ello lo más sensato es que no se consuma nada.

- Entre las distintas afectaciones que sufriría el feto estarían: retraso en el crecimiento fetal, alteraciones en el sistema nervioso y el más relevante es el síndrome alcohólico fetal (SAF) por el que tendrá secuelas el resto de su vida.

descarga (3)- Por su relevancia describo brevemente de que manera afecta el SAF: aparecerían malformaciones faciales (nariz y ojos pequeños, fisura palpebral, labios delgados,…), cabeza pequeña, irritabilidad, hiperactividad, disminución del reflejo de succión, alteraciones del comportamiento, alteraciones del sistema cognitivo, alteraciones intelectuales, entre otros.

Bien, como veis, dos sustancias tan normalizadas en nuestro sistema como son el tabaco y el alcohol, pueden llegar a producir verdaderos problemas en nuestros hijos. Tenerlo muy en cuenta en vuestros embarazos, al fin y al cabo esos bebés van a ser la humanidad de mañana.

¡¡CUIDAROS MUCHO MAMIS!!images (4)