“La prueba del azúcar”

El test de O’ Sullivan es una prueba destinada a valorar los niveles de azúcar en sangre, para diagnosticar los casos de diabetes gestacional. En España se hace rutinariamente a todas las embarazadas, sin factores de riesgo, entre las semanas 24 y 28 de gestación (en algunas comunidades autónomas se hace dos veces, una en el primer trimestre). Normalmente, en los centros se recomiendan de 8 a 10 horas de ayuno previo, de hecho en muchos centros de salud y hospitales siguen protocolos con esta indicación, pero el test realmente puede realizarse en cualquier momento del día independientemente de la ingesta previa de alimentos.

Se realiza una extracción de sangre y se mide la glucosa en sangre; a continuación, la embarazada debe ingerir un líquido que contiene 50 g. de azúcar disueltos en agua y una hora más tarde se vuelve a extraer sangre para medir de nuevo la glucosa. El resultado debe ser menor a 140mg/dl en las dos extracciones.

Si los resultados ofrecieran unas cifras iguales o mayores a 140 mg/dl se puede sospechar una intolerancia a los hidratos de carbono o una  diabetes gestacional. Se diagnostica diabetes gestacional cuando los resultados igualan o superan los 200 mg/dl, y en este caso es necesario repetir el test para confirmarlo.

Si los niveles obtenidos no han llegado a 200 mg/dl, pero han igualado o superado los 140 mg/dl, para confirmarlos se realiza la curva de glucemia o test de tolerancia oral a la glucosa (conocida popularmente como ‘curva larga’ o ‘curva de las tres horas’). En esta prueba se monitorizan los valores de glucemia tras una sobrecarga oral de 100 g. de glucosa y se realizan cuatro mediciones en intervalos de una hora. Los valores para cada intervalo deberían estar dentro de estos límites máximos:

Si hay un valor que excede los límites, se repite la prueba en tres semanas. Si vuelve a  exceder el límite se diagnostica intolerancia a la glucosa. Si aparecen dos valores que exceden los límites se diagnostica diabetes gestacional.

Una diabetes gestacional aumenta el riesgo de padecer una diabetes tipo II en el futuro, y es adecuado realizar una consulta médica preventiva tras la finalización del periodo de gestación y lactancia.

Espero haber resuelto este pequeño “lio” de prueba que tantas veces me habéis preguntado, no obstante, redactaré una entrada con consejos y alteraciones que puede tener la diabetes en un embarazo, en definitiva para eso se hace, para evitar al máximo los problemas que puedan surgir.

¡¡¡Ya sabes, cuidate y sobre todo vive feliz!!!