¿Estoy de parto?

Nos encontramos ante la eterna duda de toda embarazada a partir de la semana 38. La verdad es que, como veréis, la respuesta es sencilla y os aliviará de mucha ansiedad. 

En primer lugar, y lo más importante es que ante la duda, acude sin pensarlo a la matrona de tu centro de salud o al servicio de urgencias del hospital. Te ahorrarás agobios y tirones de pelos.

Enumeraré claves sencillas para que puedas identificar el inicio de tu parto:

reloj

  • Contracciones rítmicas cada 5-10 minutos durante una hora como mínimo. Al final del embarazo las contracciones típicas de este periodo aumentan en intensidad y podrían hacerte sospechar que el parto es inminente. La diferencia con las contracciones típicas de parto es que, las primeras son irregulares y remiten al relajarte: al sumergirte en agua caliente o ducha caliente o al tumbarte. El parto no se frena, siempre la intensidad y frecuencia de sus contracciones van a más. No siempre las contracciones iniciales de parto son dolorosas, por eso no hago referencia al dolor en ningún momento.  El dolor se produce por el agotamiento del músculo uterino, por eso la correcta oxigenación y la tranquilidad son tan importantes para el control de ese dolor.
  • rpmOtro motivo para sospechar que vuestro parto podría estar a las puertas, es la rotura de la bolsa de las aguas (rotura de bolsa amniótica). No siempre se rompe a modo de fuente, es posible que se haya producido una “fisurita” y notes que salga líquido de tu vagina que no puedes controlar. Lo podrías confundir con flujo vaginal ya que, hacia esa semana será abundante y más líquido. Ante la duda acude al hospital y que lo comprueben allí. No te preocupes por que el líquido amniótico una vez rota la bolsa no deje de salir, a tu bebé no le pasará nada.
  • pujoComo es lógico, deberás ir al hospital cuando tengas ganas atroces de empujar, “como si no hubiera un mañana”, y sufras una presión tremenda en tu pelvis. Parece un comentario obvio ¿no?, he conocido mujeres en el paritorio que han sospechado que podrían estaban de parto por la necesidad imperiosa de empujar, y llegadas a este punto las dio que pensar.

Teniendo en cuanta estas 3 pequeñas cosas, el momento de identificar tu parto no te resultará tan complicado. Recuerda que un parto, normalmente, es largo y por lo tanto no te preocupes que tendrás tiempo de ir al hospital, que te valoren, que te expliquen y, a lo mejor a leer un libro mientras mueves la cadera en la maravillosa pelota de partos.

¡¡¡Y recuerda, confía en ti y sabrás cuando estás a puntito de conocer a tu hijo!!!