Cuidemos nuestro cuello del útero

Realmente esta entrada no tiene mucho que ver con el mundo de la maternidad, sin embargo, me ha parecido buena idea hablar de este tema tan importante para la nuestra salud.

images (18)En primer lugar ubiquemos nuestro cuello del útero (cérvix): se trata de la parte más baja de nuestro útero, es lo que pone en comunicación el útero con la vagina. Normalmente está cerrado, sólo cuando tenemos la “regla” o en el momento del parto se abre.

¿De qué manera podemos cuidar nuestro cérvix?

Existen 3 formas de prevenir alguna patología en nuestro cuello del útero:

  1. Prevención primaria: consiste en usar métodos anticonceptivos de barrera (preservativo), cuando vayamos a tener una relación de riesgo con penetración vaginal.
  2. Prevención secundaria: hacernos las citologías que nos correspondan, según el protocolo de nuestro servicio de salud.
  3. Prevención terciaria: en el caso de, inevitablemente, tener un problema, acudir a nuestro ginecólogo para un buen diagnóstico, seguimiento y tratamiento (si fuera necesario).

¿Qué problemas podemos tener en nuestro cérvix?

En general, los problemas que aparecen en el cuello del útero se relacionan con la infección por el “Virus del Papiloma Humano (VPH)”. Existen distintos tipos, y unos más que otros se relacionan directamente con la causa de las lesiones precancerosas/cancerosas del cérvix. En concreto, sólo dos de ellos son los responsables del 70% del los cáncer de cérvix (los números 16 y 18).

Evolucion infeccionLa evolución de la infección y la aparición de la posible lesión, es largo en el tiempo. Normalmente, el tratamiento es expectante (esperar a ver como evoluciona), ya que es posible que se resuelva sin problemas. En el caso de ser lesiones más importantes, vuestro ginecólogo os irá informando de qué hacer. Como veis en la imagen, aparecen flechas de evolución y de retroceso del proceso, de ahí la importancia de hacer un seguimiento y ver como “reacciona nuestro cuerpo y el VPH”.

Cribado: Citología o prueba de Papanicolau

Se trata de recoger una muestra del cuello del útero y comprobar el tipo de células que lo componen, en un laboratorio de anatomía patológica. Como digo, la frecuencia del su realización depende de los protocolos de cada sistema sanitario, consultarlo.

images (1)¿Cómo prepararnos? 

  • - No coito en 48h previas a la citología.
  • - Realizar tras fin de la regla, 4-5 días.
  • - No aplicar cremas o pomadas vaginales.
  • - No tratamientos vaginales, 5-7 días previos.

 

Recordar la importancia de haceros una citología, cuando os preparéis para un embarazo.