Alternativa para el control del dolor en el parto

ten confianzaComo sabéis el parto es la experiencia dolorosa de las mujeres por excelencia, tanto es así que los expertos en este campo han dedicado muchas horas en tratar de disminuir, e incluso eliminar este dolor. Sin duda tu relajación y la confianza en ti misma y en tu naturaleza te ayudarán a vivirlo de un mejor modo.

Parece ser que la técnica más extendida en nuestra sociedad para el control del dolor en el parto  es, por si alguien aun no lo sabe, “la analgesia epidurar”.  Esta técnica consiste en introducir un catéter o “tubo de goma” a lo largo del espacio epidural, en la zona baja de la espalda (zona lumbar), y a través de él introducir una medicación analgésica a lo largo de todo el proceso de parto. En el caso de que la epidural sea efectiva, que no en todas las mujeres lo es, te aliviaría en gran medida el dolor, es posible que alguna de vosotras no quiera someterse a una técnica invasiva (pinchazo en la espalda), o que por tu anatomía o por alguna enfermedad no puedas hacer uso de ella.

¡¡¡”Qué no cunda el pánico”!!!, a lo largo de varias entradas os iré explicando distintas técnicas, NO MÉDICAS, descritas en la bibliografía para el control del dolor durante el parto.

En principio hoy, para iniciaros, os hablaré de la Técnica de Acupresión, también llamada “Digitopuntura”. Es de origen oriental y se utiliza para aliviar distintas dolencias. Concretamente en el parto, aliviaría un dolor específico que sufren algunas mujeres durante este proceso, se trataría de dolor en la zona lumbar, la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia calcula que le ocurre a un 30% de mujeres.

Imagen2¿Cómo realizar la técnica?, pues bien, tu pareja o acompañante te aplicaría una presión con ambos dedos pulgares sobre la zona lumbar, sobre los hoyuelos que aparecen en esa zona. Otra posibilidad sería aplicar esta presión con la base de la palma de la mano sobre la zona que te duela, y durante la contracción solamente. Te colocarías en la posición que te resulte más cómoda, siempre teniendo muy en cuenta que no puedas caerte.

Te propongo distintas posturas (imágenes de mi espalda): 

 

 

Como veis se trata de un modo fácil y cómodo, sin repercusiones ni para ti ni para tu hijo.

“Animaros y probarlo”